La conmemoración de los cincuenta años de existencia del Pequeño Teatro de Medellín, considerado el más antiguo de la ciudad y uno de los más longevos del país, ha dado luz a historias y acciones desconocidas para el público interesado en el teatro. “El pequeño”, así se le conoce familiarmente, fue creado en 1975 por un puñado de actores interesados en profesionalizar la actividad teatral, hasta ese entonces considerada una afición para matar el tiempo. De ese grupo de actores liderados por Rodrigo Saldarriaga, hizo parte Eduardo Cárdenas Aristizábal, actor de largas temporadas en este grupo y director cuando las circunstancias lo ameritaron, pues tuvo sus ausencias en varios intentos, fallidos por supuesto, de ser un teatrista independiente.